Colocamos la mariposa en su posición, introducimos los huevos y el azúcar, programamos la velocidad 4 durante 3 minutos. Precalentamos el horno a 180ºC.
Añadimos la mantequilla derretida, el buttermilk y el extracto de vainilla, batimos a velocidad 4 durante 1 minuto.
Agregamos la harina, el bicarbonato y la levadura, programamos la velocidad 3 hasta que los ingredientes estén bien integrados.
Retiramos la mariposa e integramos los restos de harina que hayan quedado con la espátula. Dividimos la masa en dos boles, a uno de ellos le añadimos el cacao y el colorante, mezclamos bien.
Ponemos papel de horno en el molde, añadimos la masa alternando 3 cucharadas de cada una. Cocinamos en horno previamente calentado a 180 ºC durante 40-45 minutos aproximadamente.
Decoramos la superficie con chocolate blanco derretido, pistachos y arándanos deshidratados.