Introducimos la harina, el yogur, el aceite y una pizca de sal, amasamos a velocidad 2 durante 4 minutos.
Dividimos la masa en dos, las extendemos con ayuda de un rodillo dándole forma redonda.
Engrasamos una sartén con aceite y ponemos una porción de masa, añadimos el jamón de york, la rúcula y la mozzarella, ponemos la otra masa encima y cocinamos por ambos lados con la sartén tapada.